Enfoque de investigación

Almonte, 2013: El cronómetro de una tragedia sin autor conocido

El doble crimen de Almonte no es solo uno de los episodios más cruentos de la crónica negra española reciente, sino también uno de los más complejos a nivel judicial. A continuación, desglosamos la línea del tiempo de un caso que, tras más de una década, sigue envuelto en el misterio y la división social.

27 de abril de 2013: El día que el tiempo se detuvo

Fue un sábado de primavera. En una vivienda de la calle Jiménez, Miguel Ángel Domínguez (31 años) y su hija María (8 años) se preparaban para cenar. Lo que ocurrió dentro de esas cuatro paredes fue una carnicería: el asaltante asestó 151 puñaladas entre ambos.

La brutalidad del ataque contra una menor de edad y la ausencia de puertas forzadas sugirieron desde el primer minuto que el asesino conocía la vivienda o tenía acceso a ella. El pueblo de Almonte despertó dos días después, el 29 de abril, con el macabro hallazgo de los cuerpos, iniciando una pesadilla que aún perdura.

2014: La detención que dividió al pueblo

Tras más de un año de investigaciones exhaustivas por parte de la UCO (Unidad Central Operativa de la Guardia Civil), el 24 de junio de 2014 se produjo un giro determinante. Las autoridades detuvieron a F.J.M., quien en ese momento mantenía una relación sentimental con la madre y exesposa de las víctimas.

La prueba de carga principal era el hallazgo de su ADN en tres toallas limpias dentro de la casa. La acusación sostenía que el sospechoso se habría escapado de su puesto de trabajo en un supermercado cercano para cometer el crimen, aprovechando un hueco en su turno.

2017: El veredicto del jurado popular

El juicio arrancó en septiembre de 2017 bajo una expectación mediática asfixiante. Tras semanas de testimonios contradictorios y análisis de peritos, el jurado popular emitió un veredicto que dejó helada a la acusación: No culpable.

El jurado consideró que las pruebas de ADN no eran concluyentes (podrían haber llegado a las toallas por transferencia indirecta) y que los testimonios de los compañeros de trabajo del acusado generaban una "duda razonable" sobre si tuvo tiempo material para cometer los asesinatos y regresar a su puesto.

2018 - 2019: El cierre de las puertas judiciales
  • 2018: El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía y, posteriormente, el Tribunal Supremo, ratificaron la absolución, aplicando el principio de in dubio pro reo (en caso de duda, a favor del reo).

  • 2019: F.J.M. quedó definitivamente libre de cargos, mientras las familias de las víctimas clamaban por la reapertura del caso, denunciando que el verdadero asesino seguía en la calle.

El legado de una herida abierta

A día de hoy, el caso de Almonte es un símbolo de la frustración judicial. La sociedad local quedó fracturada entre quienes creen en la culpabilidad del único acusado y quienes defienden su inocencia.

Es una guerra silenciosa de etiquetas y reproches que ha erosionado la paz de un pueblo tranquilo. Sin nuevas pruebas biológicas o una confesión inesperada, el doble asesinato de aquel abril de 2013 corre el riesgo de convertirse en un expediente cerrado por la justicia, pero eternamente abierto en la memoria colectiva.

doble crimen de almonte-2013
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El Doble Crimen de Almonte: 151 Puñaladas y un Enigma Sin Resolver desde 2013

Las otras sombras: ¿Hubo más sospechosos en Almonte?

Durante el proceso judicial de 2017, la defensa no solo se centró en la presunción de inocencia, sino que puso sobre la mesa otras vías que la investigación inicial habría descartado prematuramente. Estas son las teorías que alimentan el misterio:

  • El "extraño" del callejón: Varios testigos afirmaron haber visto a un hombre desconocido, con ropa oscura y actitud esquiva, merodeando las inmediaciones de la calle Jiménez en las horas próximas al crimen de abril de 2013. Esta figura nunca fue identificada ni localizada.

  • La pista del entorno laboral: Se barajó la posibilidad de que el móvil no fuera estrictamente pasional, sino una venganza o un ajuste de cuentas relacionado con conflictos laborales previos de Miguel Ángel. Sin embargo, la Guardia Civil no encontró pruebas sólidas que sostuvieran esta tesis.

  • El ADN "viajero": Uno de los puntos más polémicos fue la transferencia de ADN. La defensa argumentó que el material genético del acusado pudo llegar a la casa a través de la ropa de la madre de la niña (pareja del acusado en ese momento), lo que se conoce como transferencia indirecta, invalidando así la prueba reina de la acusación

    .

Esta falta de una "tercera vía" sólida es lo que mantiene a Almonte en un estado de eterna sospecha, donde la ausencia de un culpable condenado ha generado una fractura social basada en etiquetas, rumores y una enemistad que divide a vecinos y familias.

Luis Santos Diz/ 23-03-2026

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